ÉRASE UNA VEZ UN TALLER DE ESCRITURA…

ÉRASE UNA VEZ UN TALLER DE ESCRITURA…

El blog de ALEA es un espacio de acompañamiento y difusión de la literatura donde encontrarás información sobre lanzamientos, proyectos literarios y artículos para escritores. Si deseas participar escríbenos con el contenido que te gustaría aportar a: espiritu.alhondiga@gmail.com.

En esta entrada se cuenta la experiencia de una alumna en los talleres de escritura de ALEA; un artículo que le puede servir a personas que se estén planteando entrar a formar parte de alguno de los cursos para escritores que oferta la asociación.

Cuando aprendí a juntar letras para formar palabras lo hice con ganas. Aún conservo algunos de mis diarios y cuadernos de la infancia. La diferencia entre las letras «v» y «b» eran todavía una mera ilusión formal entre garabatos, rimas y dibujos. En las páginas de colores se amontonan recuerdos de juegos y recreos. Dice mi madre que no conserva ninguno de mis relatos e historias, al parecer la profesora las dejaba colgadas en el aula.

Hace cosa de una década volví a mi viejo mal hábito de contar historias. Empecé con pequeños ejercicios de escritura creativa y poemas lamentables que colgaba en un blog, perdido con el resto de bitácoras digitales que quedan flotando en este océano de ceros y unos. En ese momento no tenía ni idea de SEO, pero tampoco creo que hubiera mejorado mucho la cosa. Pronto empecé a enviar relatos, publicaron un par de ellos, y empecé a tomar clases on-line en talleres y cursos de escritura y edición de textos.

Después de un tiempo acabé mi primera novela y, cuando, después de años de trabajo me di cuenta de que había terminado un libro que servía para poco más que calzar una mesa (y todas las de mi casa mantienen un equilibrio envidiable), supe que debía probar con algo más. Recuerdo que tras la segunda clase en ALEA le dije a mi profesora que el bizcocho no subía; que me frustraba la sensación de poner todos los ingredientes en un molde y ver que no cuajaban. Entonces, ella me miró y me contestó de una manera que me hizo comprender que la sensación no le era en absoluto ajena. Eso me dio esperanza, y desde ese día dejé de ver la falta de calidad de mis escritos como una sentencia.

Acudir a un taller de escritura, no sé para el resto de “contadores de historias”, pero para mí ha sido un reto y un regalo. Por un lado, te expones, tus pensamientos y reflexiones; una parte muy vulnerable de ti queda al descubierto, y asumiéndola empiezas a aceptar tus errores y trabajar por solventarlos. Por otra parte, observas que no eres la única; los demás comparten una exposición y un reto similares. Te das cuenta entonces de que has encontrado el lugar que llevabas tiempo buscando.

Para participar en el blog de ALEA escríbenos a: espiritu.alhondiga@gmail.com.

Por | 2020-10-09T19:19:14+02:00 9 octubre, 2020|Blog|Sin comentarios

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